El eléctrico barato vuelve, y esta vez sí carga rápido
Por Luis Eduardo Barón
Chevrolet mató al Bolt en 2023 y ahora lo resucita. Confieso que no esperaba mucho de esta segunda oportunidad, pero el RS 2027 me hizo cambiar de opinión.
La carrocería es casi la misma del antiguo Bolt EUV. Lo que cambió está donde hacía falta: batería, carga, motor y tecnología interior.
Nuestra unidad venía en Habanero Orange, con rines negros de 17 pulgadas, rieles de techo oscuros e interior Jet Black con acentos rojos. Se ve bastante más joven de lo que uno espera en un eléctrico económico. Eso sí, el diseño sigue sin quitarle el sueño a nadie.

Motor:
Motor eléctrico de 210 caballos de fuerza y 169 libras-pie de torque
Rendimiento:
Tracción delantera (FWD) | Batería de litio-ferrofosfato de 65 kWh | Autonomía oficial de 262 millas | Aceleración de 0 a 60 mph en 6.7 segundos | Carga rápida de hasta 150 kW con puerto NACS
Consumo estimado:
120 MPGe combinados | ~$700 anuales (calculado en base a 15,000 millas y $0.17 por kWh)
Tecnología a bordo:
Pantalla central de 11.3 pulgadas y tablero digital de 11 pulgadas | Sistema con Google integrado | Cargador inalámbrico (No cuenta con Apple CarPlay ni Android Auto)
Precio:
$31,600 (Base sugerido) | $35,685 (Total probado con opciones y cargos de destino)
Garantía:
8 años / 100,000 millas (Garantía de la batería)
Interior y equipamiento
Adentro hay aciertos y recortes. Los asientos de Evotex tienen calefacción y ventilación, y el volante también se calienta, todo de serie. En el verano de Florida, la ventilación se agradece mucho más que la calefacción. Se va alto, se ve bien hacia afuera y atrás hay más espacio del que sugiere el tamaño del auto. En contra, los plásticos duros están por todas partes y los asientos delanteros se quedan cortos de soporte para viajes largos. Nuestra unidad traía el techo panorámico de doble panel ($1,495), que cambia por completo la sensación de la cabina.

Fotos extraidas de: pressroom.chevrolet.com
Desempeño y manejo
El motor eléctrico entrega 210 caballos y 169 libras-pie, solo en las ruedas delanteras. Tiene más potencia que el anterior pero menos torque, y se nota: la salida es más suave, sin el tirón del modelo viejo. De 0 a 60 mph tarda unos 6.7 segundos, suficiente para incorporarte a una autopista sin apuros. La dirección es ligera y precisa, ideal para estacionar. El modo Sport le pone peso al volante y afila el acelerador, pero no lo convierte en deportivo; lo de RS es más maquillaje que mecánica.
La suspensión es lo menos pulido. En asfalto liso va bien, pero con juntas y baches se pone seca y rebota un poco. La frenada regenerativa tiene tres niveles, incluido el de un solo pedal, que es cómodo en tráfico aunque cuesta acostumbrarse. Yo extraño la paleta detrás del volante del Bolt anterior.
En tecnología hay una pantalla central de 11.3 pulgadas y un tablero digital de 11, con Google integrado. No tiene Apple CarPlay ni Android Auto, y esa ausencia me parece difícil de justificar. La lista de seguridad es larga: frenado de emergencia con detección de peatones y ciclistas, crucero adaptativo, frenado en reversa y asistencia de dirección con vehículos en el punto ciego. El paquete tecnológico de $1,195 agrega cámara de visión envolvente, retrovisor con cámara, cargador inalámbrico, alerta de peatones al retroceder, reconocimiento de señales y limpiaparabrisas con sensor de lluvia.
Batería, recarga y costos
Lo más importante es la carga. La batería de 65 kWh, de litio-ferrofosfato, da 262 millas de autonomía oficial y acepta hasta 150 kW en carga rápida, frente a los 55 kW del modelo anterior. Eso permite pasar de 10 a 80% en unos 26 minutos en buenas condiciones. Además trae puerto NACS, el conector de Tesla (no tuve que salir para llenarlo). En casa, con 240V, la carga completa me tomó menos de 7 horas.
El consumo oficial es de 120 MPGe combinados y el costo anual estimado, $700, calculado con 15,000 millas y $0.17 por kWh. Tu factura dependerá de tu tarifa y de cómo cargues. La batería tiene garantía de ocho años o 100,000 millas.
El precio es donde conviene hacer cuentas. El RS parte de $31,600, y nuestra unidad llegó a $35,685 con $2,690 en opciones y $1,395 de destino. No es poco para un auto con plásticos duros y sin Car-Play.
Con todo, me gustó. Es práctico, fácil de manejar y mucho más útil de lo que era, sobre todo si puedes cargar en casa. Chevrolet resolvió su mayor problema, la lentitud de carga, sin perder lo que hizo popular al original. Lo que no está claro es cuánto durará, porque la producción será limitada. Es una lástima, porque un auto así hace falta.
Fotos extraidas de: pressroom.chevrolet.com