Por John E. Dubrule, Abogado de Inmigración
Comúnmente se piensa que las víctimas de trata de personas son aquellas que son secuestradas y llevadas a otro país en contra de su voluntad para ser esclavos para una persona o compañía. Sin embargo, según la legislación de Estados Unidos, la trata o tráfico de personas se define como alguien que ha sido forzado, engañado o presionado a hacer un trabajo, servicio o actos sexuales, y que haya sido transportado o reclutado para este propósito. En otras palabras, que fue forzado a realizar trabajos en contra de su voluntad, que fue engañado para hacerlo o que fue amenazado, ya sea con su vida o con las autoridades, si no hacía lo que le estaban diciendo.
Las víctimas de la trata de personas pueden optar a un beneficio migratorio denominado “Visa T”. Esta visa ofrece una protección especial que permite, entre otras condiciones, perdón por entrada ilegal en el país. Para poder optar a la Visa T, debe haber sido víctima de trata o tráfico de personas con fines laborales o sexuales. Como parte del proceso de solicitud, debe demostrar que ha sufrido dificultades como consecuencia de haber sido víctima de la trata. Esto puede demostrarse mediante su propia declaración o mediante un informe elaborado por un terapeuta profesional. También debe presentar una denuncia ante una autoridad policial y demostrar que sufriría graves dificultades si se viera obligado a regresar a su país de origen. Algunos ejemplos de casos de visa T son:
• Luis trabajó en una compañía de landscaping donde nunca le pagaron lo que le habían prometido. Siempre que iba con su jefe a renunciar, este le pedía que se quedara un poco más porque pronto podría ascender a supervisor, por lo que Luis accedía y trabajaba otra semana. Ese ascenso nunca llegó y menos el dinero que le habían prometido.
• Suyapa vino con coyotes a través de la frontera. Había acordado pagar un dinero por cruzar, y lo pagó todo antes de entrar. Al cruzar, la llevaron a una casa en Arizona. Allí la encerraron junto con otras mujeres y las cuidaba un grupo de hombres. Con armas las forzaron a todas a cocinar y limpiar para todos los que estaban ahí. Además de eso, las abusaban cada noche, hasta que su familia en su país logró juntar el dinero de su rescate, que le pidieron además del que ya les había pagado.
• Franklin vino a encontrarse con su mamá, que llevaba varios años en el país. Al llegar, fue llevado a un campo de tomate. Allí tuvo que trabajar bajo el sol, la lluvia o el viento, pero nunca vio nada del dinero por el que trabajaba, ya que su padrastro lo cobraba porque él tenía papeles. Cada vez que Franklin pedía su cheque, su padrastro lo amenazaba con llamar a la migra para que se lo llevaran a él y a su mamá de vuelta a su país.
• Ángel encontró trabajo en una lavandería que prestaba servicios a un hotel. Tenía que trabajar desde las 5 de la mañana lavando y planchando sábanas y cobijas. Solo le daban 5 minutos al día para ir al baño y 15 minutos para comer. Si lo veían tomando agua, lo regañaban porque perdía el tiempo, y no salía sino hasta las 8 o 9 de la noche. Siempre le pagaban en efectivo. Las primeras semanas le pagaron lo acordado, pero luego comenzaron a reducirle su pago. Cuando Ángel reclamó a su patrón, este le dijo que, si no le gustaba, iba a llamar a la migra para que se lo llevaran. Era su única fuente de ingreso y su familia dependía de él. Tuvo que quedarse ahí a pesar de todo.
Si lees esto y te sientes identificado o has escuchado a alguien con una historia similar, busca un abogado de migración. Puedes ser elegible para una Visa T. Es momento de que tu esfuerzo y sufrimiento te traigan algo positivo, has sido tan fuerte y nunca has dejado de luchar por tu familia, por fin es momento que tengas una recompensa por ser tan incansable.