Por Andrea Insa Marco
¿Te abruman los estímulos fuertes? Podrías ser una Persona Altamente Sensible
¿Te afectan en exceso los estados de ánimo de los demás? ¿Tu sistema nervioso te hace sentir tan agotado que solo quieres aislarte? Estas preguntas forman parte de los test diseñados para identificar a una Persona Altamente Sensible (PAS). Conocer este concepto permite a muchos entender mejor sus vidas, decisiones y relaciones.
Qué es y qué no es ser PAS
La alta sensibilidad no es un trastorno ni una etiqueta clínica; es un rasgo de personalidad innato y hereditario. Una persona PAS posee un sistema nervioso que percibe y procesa más información de manera simultánea. Esto se traduce en una mayor susceptibilidad a estímulos del entorno como luces, sonidos, olores y texturas, extendiéndose también a las emociones y pensamientos propios y ajenos.
Este rasgo, presente en un porcentaje considerable de la población, no implica una dificultad intrínseca para la vida cotidiana. Aunque las personas PAS se abruman fácilmente en entornos muy estimulantes y requieren más tiempo a solas, también tienden a ser significativamente más empáticas, reflexivas y creativas. No es sinónimo de timidez ni de fragilidad, y se manifiesta tanto en individuos introvertidos como extrovertidos.
El modelo DOES
Para comprender la alta sensibilidad, la psicología estadounidense estableció cuatro pilares fundamentales bajo el acrónimo DOES:
D (Depth of Processing / Profundidad de procesamiento): Es la tendencia a procesar la información de manera profunda. Las personas PAS no suelen ser impulsivas; reflexionan conciudamente, recuerdan el pasado e imaginan el futuro antes de actuar.
O (Overstimulation / Sobreestimulación): No debe verse como una debilidad, sino como un sistema que se satura antes cuando hay demasiados estímulos simultáneos, como jornadas largas sin descanso o lugares concurridos.
E (Emotional Reactivity and Empathy / Emocionalidad y empatía): Los sentimientos se experimentan con una intensidad muy alta. La empatía opera de tal forma que el individuo no solo percibe cómo se siente el otro, sino que llega a experimentarlo en carne propia.
S (Sensing the Subtle / Sensibilidad hacia las sutilezas): Capacidad para notar pequeños cambios en el entorno o alteraciones emocionales en los demás que el resto de la gente suele pasar por alto.
Estereotipos y realidades
Existen mitos que asocian la alta sensibilidad con la debilidad o con trastornos como la depresión y la ansiedad. Sin embargo, los expertos aclaran que ser más sensible al entorno simplemente amplifica los efectos de este: un ambiente estresante afectará más, pero un entorno positivo resultará sumamente beneficiario.
Mientras la mayoría de las personas pueden ignorar luces deslumbrantes o el caos urbano, a una persona PAS le perturban. Tras un día agotador, necesitan soledad para recuperarse. Al entrar a una habitación, perciben al instante la atmósfera emocional, los vínculos entre los presentes y los detalles del espacio.
El desafío actual radica en fomentar una mayor divulgación y comprensión de este rasgo. Se requiere una sociedad que acepte la sensibilidad como un valor positivo y un beneficio mutuo, mientras que las personas PAS deben comprometerse a entender su propia naturaleza para gestionarla de forma saludable. El rasgo no define una debilidad, sino una manera diferente de interactuar con el mundo.