Por Carmen Jiménez
El regreso de la serie más glamurosa de Netflix marca un hito en la narrativa de su protagonista, quien tras conquistar el corazón de Francia, se dispone ahora a abrazar el espíritu de la sofisticación italiana. En esta quinta entrega, la producción estadounidense eleva la apuesta visual al trasladar el eje de la acción hacia paisajes que personifican la elegancia histórica y el romance cinematográfico. Emily Cooper no solo enfrenta nuevos desafíos profesionales en un mercado distinto, sino que invita a la audiencia a una travesía sensorial donde la moda, la arquitectura y los enredos sentimentales se entrelazan en un despliegue de lujo sin precedentes.
De la Ciudad de la Luz a la Ciudad Eterna
Tras el éxito de la cuarta temporada, donde Emily descubrió en Roma una nueva oportunidad laboral y sentimental junto a Marcello, la serie consolida su estancia en Italia. Si París es el pilar de la elegancia francesa, Roma se erige como el escenario ideal para revivir la mística de los clásicos de Hollywood. La transición geográfica no solo refresca la trama, sino que permite a los espectadores recorrer lugares icónicos, como la Fontana de Trevi y el Coliseo, bajo una lente contemporánea y sofisticada.
El descubrimiento del lujo en el Quartiere Coppedè
Una de las grandes joyas arquitectónicas que explorará la protagonista es el exclusivo Quartiere Coppedè. Este núcleo residencial, diseñado en 1915, destaca por su aire fantástico y villas como el “Villino delle fate”. Emily y Marcello recorrerán la Piazza Mincio, un enclave donde el travertino y los mosaicos de estilo pompeyano definen un estándar de vida aristocrático. Este barrio representa la unión perfecta entre la herencia imperial y el glamur residencial que la serie suele destacar en cada una de sus localizaciones.
Negocios en el Colosseo Quadrato
La faceta profesional de Emily también se traslada a un entorno monumental: el Palazzo della Civiltà Italiana, conocido coloquialmente como el Colosseo Quadrato. Este imponente edificio de mármol, que desde 2015 funciona como la sede global de la prestigiosa marca de lujo Fendi, será el lugar donde se ubiquen las nuevas oficinas de la protagonista. La elección de este distrito para su nueva fase laboral subraya la ambición de Emily por integrarse en el epicentro de la moda y el diseño italiano.
El idilio veneciano y los rincones con historia
Finalmente, Venecia se suma a esta temporada para añadir una capa extra de romanticismo. La ciudad de los canales servirá de marco para escenas inolvidables en el Campo de Santi Giovanni e Paolo, rodeado de mármoles blancos y la Escuela de San Marcos. Asimismo, la serie mostrará la cara más auténtica de la ciudad en el Sestiere di Cannaregio, un barrio con historia donde la cotidianidad veneciana ofrecerá a Emily un refugio lejos del bullicio turístico. Esta combinación de ciudades asegura que la quinta temporada sea un festín visual para los amantes de “la dolce vita”.
El estreno de esta nueva entrega promete consolidar a la serie como un referente del turismo aspiracional y la moda de alta gama. Al expandir el universo de Emily hacia el corazón de Italia, la producción estadounidense logra capturar la esencia de un estilo de vida vibrante, donde cada callejón empedrado y cada terraza se convierten en el escenario perfecto para una nueva oportunidad profesional o un encuentro inesperado. Para los seguidores de esta historia, el viaje no solo se limita al romance, sino que representa una exploración profunda de la cultura europea vista desde una perspectiva moderna y audaz.