El puente con el tramo colgante más largo del mundo

Por Ricardo Segura

Con 3,6  kilómetros de longitud total, y un tramo central de 3.300 metros de largo suspendido en el aire colgando de dos torres de soporte, el puente del Estrecho de Messina conectará en 2032 la isla de Sicilia con Italia continental. Hay otros puentes colgantes kilométricos, pero el de Messina tendrá la mayor distancia libre (sin soporte intermedio) entre dos apoyos estructurales.

Un gigantesco proyecto de infraestructura está en marcha para crear una conexión permanente entre una gran isla del sur de Europa y la península continental a través de un estrecho marítimo. Este puente, con una longitud total de 3,6 kilómetros, contará con el tramo suspendido más largo del mundo, una hazaña de la ingeniería moderna.

El proyecto, cuya puesta en marcha ha sido aprobada por las autoridades pertinentes, se construirá sobre el estrecho y estará abierto a trenes y coches las 24 horas del día. Contará con 3.666 metros de longitud total (entre juntas de dilatación), mientras que su tramo suspendido, sostenido por dos torres de 399 metros de altura, tendrá un único vano de 3.300 metros de largo. Esta distancia libre sin soportes intermedios lo convertirá en el puente colgante con el tramo central más largo a nivel global.

Un Récord de Ingeniería
Actualmente, el puente colgante con una luz o vano principal más largo del mundo atraviesa un estrecho en Turquía, con una distancia horizontal entre dos apoyos de 2.023 metros. Este puente, inaugurado en 2022, superó el récord anterior, ostentado por una gran estructura en Japón que conecta una ciudad con una isla cruzando otro estrecho.

El nuevo proyecto, con un coste previsto de miles de millones de dólares, contará con tres carriles de circulación en cada sentido, incluyendo un carril de emergencia, dos carriles de servicio y dos vías ferroviarias con pasarelas laterales. Se prevé que la estructura, que estará terminada en 2032, sea cruzada por unos 6.000 vehículos por hora y 200 trenes al día.

El puente será el más largo del mundo sin apoyos intermedios, soportando sismos de gran magnitud y vientos extremos.

El vano principal del puente estará sostenido por dos pares de cables de acero de 1,26 metros de diámetro. Cada cable se compondrá de 44.323 alambres de acero de alta resistencia, que se arquearán entre las imponentes torres de soporte. Además, alrededor de 40 kilómetros de enlaces viarios y ferroviarios (la mayoría en túneles) conectarán el puente con las redes de transporte terrestre existentes en ambos lados.

Un Desafío a Vientos y Terremotos
Desde la antigüedad, los puentes han impulsado el desarrollo económico de los países. Hoy en día, esta nueva estructura se considera uno de los proyectos de infraestructura más grandes y desafiantes del mundo. La obra plantea grandes retos de ingeniería, ya que se construirá en aguas que presentan un gran tráfico marítimo, sufren fuertes vientos y se encuentran en una de las zonas más sísmicas de la región.

Bajo el puente, la vía navegable libre tendrá una anchura de 600 metros, con una altura libre máxima (distancia entre la parte inferior del tramo colgante y la superficie del agua) de 72 metros. La altura mínima navegable será de 70 metros, incluso cuando los carriles de carretera estén ocupados y dos trenes de pasajeros circulen al mismo tiempo.

No obstante, los puentes colgantes son estructuras sísmicamente fiables, ya que presentan una baja sensibilidad a los terremotos. De hecho, un gran número de este tipo de puentes se construyen en zonas con mayor riesgo sísmico.

El perfil aerodinámico de su tablero está diseñado para soportar vientos de hasta 216 kilómetros por hora (km/h), una capacidad que excede la velocidad máxima del viento registrada en la zona durante más de veinte años de monitoreo (que nunca ha superado los 140 km/h). Desde el punto de vista sísmico, el puente es capaz de resistir sin sufrir daños un terremoto con una magnitud de momento de 7,1, comparable a la magnitud del devastador sismo que azotó la región en 1908. Esta robustez asegura la durabilidad y seguridad de esta colosal conexión kilométrica.

Impacto en el Transporte y la Economía
La construcción de este colosal puente representa una mejora significativa en la conectividad regional. La unión permanente entre la isla y el continente no solo acortará drásticamente los tiempos de viaje para vehículos particulares, sino que también optimizará el transporte de mercancías y el flujo de pasajeros en tren. Actualmente, el cruce del estrecho depende de ferries, un proceso lento y susceptible a las condiciones climáticas. Con el puente, se estima que se reducirá la contaminación generada por estos transbordos y se impulsará el desarrollo económico, intensificando el comercio y facilitando el desarrollo industrial de las regiones conectadas, un patrón histórico que los puentes han impulsado desde la Antigua Roma.

La Tecnología del Vano Principal
El principal desafío de ingeniería reside en la longitud del vano de 3.300 metros, que exige una tecnología de materiales y diseño sin precedentes. Los cables que sostendrán este tramo libre son la clave: su enorme diámetro, compuesto por decenas de miles de alambres de acero de alta resistencia, asegura la integridad de la estructura contra las fuerzas de la gravedad y la tensión. Además, el tablero del puente se ha diseñado con un perfil aerodinámico especial. Esta forma no es solo estética, sino funcional, ya que mitiga el riesgo de vibraciones peligrosas (como el fenómeno de flameo) inducidas por los fuertes vientos que azotan la zona, garantizando la estabilidad y seguridad a largo plazo de la obra.

Un Símbolo de Avance para el 2032
Se espera que este proyecto esté terminado y operativo para el año 2032, convirtiéndose en un hito y un símbolo del avance en la ingeniería civil a nivel global. El puente se erige no solo como una solución práctica a un desafío de transporte, sino también como una demostración de la capacidad humana para construir estructuras gigantescas en entornos geográficamente hostiles. Su capacidad para resistir sismos históricos y vientos extremos asegura que esta conexión será una infraestructura duradera y confiable, lista para servir a miles de vehículos y trenes diariamente, integrando de manera definitiva la isla a la red continental de transporte.

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