La ‘Vitamina T’: Nutriendo el bienestar psicológico infantil

POR Daniel Galilea

La vitamina designada con la letra T no es orgánica sino psicológica y es un nutriente fundamental para la autoestima, el desarrollo emocional y el bienestar de los niños. La T significa ‘tiempo’, pero no cualquier tiempo, sino aquel que es de calidad y que los padres comparten con sus hijos.

Del mismo modo que las vitaminas designadas con las primeras letras del abecedario y presentes en los alimentos son esenciales para nutrir el cuerpo y garantizar su salud y buen funcionamiento, otras ‘vitaminas’ inmateriales se encargan de nutrir nuestro bienestar y salud psicológicos. Estos nutrientes son necesarios a lo largo de toda la vida, pero resultan especialmente cruciales en la infancia.

Uno de estos “nutrientes mentales y emocionales”, decisivo para el adecuado crecimiento y desarrollo psicológico de los niños, es el “tiempo de calidad que los padres dedican a su hijos”. Los especialistas le han dado a estos momentos compartidos en familia la denominación informal de ‘Vitamina T’.

La ‘Vitamina T’ implica dedicar momentos de conexión, alejados de la rutina y libres de juicios o de correcciones constantes por parte de los padres, según explican expertos en psicología educativa. Cualquier lapso que permita disfrutar del vínculo entre padres e hijos, sin tensiones, resulta positivo. Cuando estos momentos compartidos se reiteran y vuelven habituales, tienen un impacto significativo en el desarrollo emocional de los niños.

Un Tiempo Esencial para los Niños con Desafíos
Los especialistas señalan que “los niños que más nos retan, aquellos que tienen comportamientos más desafiantes, suelen ser quienes más atención emocional necesitan” por parte de sus padres. Estos niños a menudo expresan con su conducta lo que no saben pedir con palabras. La respuesta a sus necesidades es tan simple como poderosa: dedicarles un tiempo exclusivo donde puedan sentirse vistos, escuchados y disfrutados.

En una época en la que el tiempo es uno de los recursos más escasos, la ‘vitamina T’ o momentos de calidad compartido en familia, cobra un valor especial, según los expertos en educación.

Los denominados ‘niños difíciles’ suelen recibir más llamadas de atención, advertencias y recomendaciones que otros niños. Sin embargo, hay que recordar que ellos también necesitan una dosis de tiempo de calidad con sus padres para que tengan la oportunidad de disfrutar sin enfados ni correcciones. Estos buenos momentos compartidos no solo fortalecen el apego positivo, sino que también ayudan a reducir los conflictos familiares y a generar un clima más positivo en casa.

Superando el Tiempo “Rápido” y “Unidireccional”
Gestionar la ‘Vitamina T’ no siempre es fácil para los padres, ya que el ritmo acelerado de vida, las múltiples obligaciones diarias y el desgaste emocional a menudo hacen que estos momentos se vean desplazados. El tiempo que suelen compartir los padres con los hijos actualmente es a menudo rápido y unidireccional.

Es un tiempo ‘rápido’ porque todo funciona a un ritmo frenético, sin tener un efecto significativo en el niño, y los momentos llegan y se diluyen con rapidez. Por otra parte, se trata de un tiempo ‘unidireccional’ porque son los padres quienes dirigen los momentos, pensando más en sí mismos que en los pequeños, quizás porque no conocen los intereses de sus hijos. Se anima a los padres a reservar, aunque sea unos minutos al día, para estar presentes de forma auténtica con sus hijos.

Compartir, Escuchar y Demostrar Afecto
Para fortalecer la ‘Vitamina T’ infantil se recomienda:
• Compartir paseos o juegos al aire libre que favorezcan la conversación y la conexión.
• Generar momentos diarios de afecto, como preparar una merienda especial o ayudar en un proyecto escolar.
• Conversar sin pantallas a la vista durante las comidas, fomentando la escucha y el diálogo.
• Efectuar actividades que generen cooperación y disfrute, como cocinar o jugar juntos.
• Celebrar los pequeños logros diarios de los hijos, reforzando su autoestima y sentido de pertenencia a la familia.

Es fundamental escuchar a los niños antes de conversar, ya que sus inquietudes pueden ser variadas (problemas con amigos, celos, dudas escolares, etc.). Hay que ser como ‘orejas’ para aprovechar el tiempo escuchando lo que el hijo necesita expresar. Si el niño no tiene nada que contar, se puede aprovechar para compartir algo sobre el día a día de los padres.

Para demostrar afecto, los especialistas sugieren a los padres que se muestren tal y como son, siendo sinceros respecto de su estado de ánimo (ajustándose a la edad del niño), mirándole a los ojos y, por supuesto, dándole un abrazo de más de 10 segundos. Cualquier reto o logro que le haya supuesto un esfuerzo (desde vestirse solo hasta conseguir una buena nota) es digno de ser celebrado en familia.

Cuatro Claves para Reforzar la ‘Vitamina T’
Los expertos describen las 4 claves básicas para fortalecer la ‘Vitamina T’ en el día a día:

1. Incluir las actividades compartidas en la agenda diaria. Citas importantes como recoger al niño o asistir a una representación escolar deben tener prioridad.

2. Personalizar los momentos. Se debe buscar un momento específicamente pensado para el niño, para que se sienta a gusto con la compañía. Esto puede ser la preparación del desayuno o una manualidad.

3. Elegir actividades sencillas y caseras. No hace falta viajar o salir a cenar fuera; muchísimos momentos en la vida de los hijos pueden ser ‘Vitamina T’.

4. Compartir tiempo de calidad como hábito. Hay que aficionarse, empezar a disfrutar y encontrarle el gusto a los momentos compartidos en familia, para experimentarlos de manera habitual, creando una costumbre y dedicándoles el mayor tiempo posible.

SIGUE LEYENDO