La mejor manera de empezar el día

Por Ricardo Segura

Las rutinas matutinas son notablemente cortas, durando alrededor de media hora para la mayoría de las personas. La investigación subraya que, si bien los rituales pueden variar culturalmente, el impacto de una rutina constante y un sueño saludable es un factor global para tener un mejor día.

Nuestro día puede convertirse en un camino lleno de satisfacciones o una jornada difícil, y mucho depende de lo que hagamos o dejemos de hacer al comenzarlo. Una investigación reciente arroja luz sobre cuál es la rutina matutina ideal que puede iluminar nuestra jornada o, por el contrario, oscurecerla si la omitimos.

La influencia de las mañanas 
La expresión “empezar el día con buen pie” tiene más sentido del que parece. Uno de los secretos para disfrutar de un buen día consiste en dar una serie de sencillos pasos al comenzarlo, según desvela un estudio. Una de cada tres personas admite que su mañana se ve afectada negativamente por omitir ciertos pasos en sus rutinas.

La mitad de las personas encuestadas reconoce que su mañana juega un papel importante al determinar cómo será el resto de su día. Esta influencia es especialmente notable entre las personas de la generación ‘milenial’, de las cuales el 57% señala que sus mañanas influyen en la calidad de su día. Además, el 37% de los consultados afirma que puede saber si su día será bueno o malo tan solo 10 minutos después de despertarse.

En promedio, una persona tarda unos 25 minutos en sentirse completamente despierta después de haber dormido por la noche. Las rutinas matutinas suelen durar aproximadamente media hora, sin importar la edad o el género.

Claves para un comienzo exitoso
Los hábitos comunes al despertar incluyen cepillarse los dientes, beber agua, preparar café o té, despejar los ojos, revisar las notificaciones y realizar estiramientos. Sin embargo, algunas omisiones pueden arruinar el comienzo de la jornada, como olvidarse de tomar café o té, no cepillarse los dientes, no beber agua, no ducharse o no hacer ejercicio.

Para mejorar la mañana, los encuestados sugieren varias acciones: el 49% considera que bastaría con tomar un desayuno temprano, el 46% afirma que lo conseguirían tomando aire fresco y el 42% bebiendo tanta agua como café o té.

La investigación concluye que las mejores cosas que podemos hacer por la mañana para optimizar nuestro día son:
• Desayunar temprano (49%).
• Tomar aire fresco (46%).
• Beber tanta agua como café o té (42%).
• Realizar estiramientos (35%).
• Tomar una ducha tibia o fría (27%).
• Hacer ejercicio antes de ir a trabajar (24%).
• Usar el teléfono móvil menos de 10 minutos (21%).

Está claro que la manera en que aprovechamos esos primeros minutos de la mañana es crucial para asegurar que el resto del día transcurra de forma adecuada, ya que estos rituales influyen en nuestra actitud mental, energía y concentración.

La conexión mente-mañana
La forma en que uno se siente al despertar (alerta o cansado) permite a la mitad de las personas predecir la calidad general de su día, demostrando una fuerte relación entre el estado matutino y la actitud mental para el resto de la jornada.

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