“Con esa misma mirada,” una serie de streaming que marca una nueva fase en su carrera
Tras una pausa de 18 años, Angélica Rivera ha regresado a la actuación en 2025. Su papel protagónico en la serie “Con esa misma mirada” ha marcado un esperado retorno a la pantalla.
El año 2025 ha sido testigo de uno de los retornos más esperados en el mundo del entretenimiento mexicano: el de la actriz Angélica Rivera. Tras una ausencia de 18 años de las pantallas, Rivera no solo ha reaparecido, sino que lo ha hecho como protagonista de la serie “Con esa misma mirada”, un proyecto que parece ser tanto sobre ella como sobre el personaje que encarna. El furor mediático y el debate público que ha suscitado su regreso subrayan su estatus como una de las figuras públicas más influyentes y enigmáticas de México.
El camino hacia este regreso no fue un evento sorpresivo, sino una campaña cuidadosamente orquestada. A finales de 2023 y principios de 2024, avistamientos virales en redes sociales y rumores de un posible regreso a la actuación comenzaron a circular. Para octubre de 2024, la propia actriz habló abiertamente de su deseo de volver a la pantalla chica en 2025, alimentando la expectación. La confirmación oficial llegó en noviembre de 2024 con un avance de la serie en la plataforma ViX, lo que preparó el terreno para su dramática reaparición en la industria que dejó atrás. Su retorno a Instagram y sus apariciones públicas de alto perfil, como la que tuvo con su hija Sofía Castro, sirvieron como pasos estratégicos para maximizar el impacto de su reingreso al foco público.
El proyecto central de este regreso es “Con esa misma mirada,” una serie de streaming que marca una nueva fase en su carrera. La producción es un remake de la clásica telenovela “Mirada de mujer” y se inspira en la serie colombiana “Señora Isabel,” adaptándose a un formato más moderno y con un ritmo de producción cinematográfico.
El personaje de Rivera, Eloísa, es una mujer que, tras un matrimonio de 25 años, descubre la infidelidad de su esposo. La serie narra su viaje de reinvención personal, en el que redescubre su pasión por la pintura y se enamora de un hombre más joven. Los temas centrales de la serie son el empoderamiento femenino, la libertad y el derecho de una mujer a redescubrir su sexualidad, rompiendo con los estereotipos sociales. La historia de Eloísa es un paralelismo con la vida pública de Angélica Rivera. Al elegir un personaje que se libera de una larga unión para redescubrirse, la actriz está construyendo una nueva narrativa pública que legitima su propio retorno y redefine su imagen tras su controvertida vida como ex primera dama.
Este proyecto también representa un cambio en su estilo de trabajo. Rivera ha comentado sobre las diferencias entre la televisión tradicional y el formato de las series, que se asemeja al cine con tomas más complejas. A pesar de su vasta experiencia, esta transición ha sido un proceso de aprendizaje.
Un aspecto clave de este regreso es su colaboración profesional con su hija, Sofía Castro, quien también forma parte del elenco. Castro ha descrito la experiencia como “un sueño hecho realidad”, destacando la “complicidad” y el “profesionalismo” que compartieron en el set.
Esta dinámica no solo añade una poderosa capa emocional a la serie, sino que también sirve para conectar a Rivera con una nueva generación de audiencias, reforzando su relevancia en la industria actual.
Las reacciones a su regreso han sido notablemente polarizadas. Sus seguidores han expresado un inmenso júbilo, celebrando el retorno de “La Gaviota” a la actuación, un apodo que se ganó con la icónica telenovela “Destilando amor”. Sin embargo, figuras de la industria como la actriz y cantante Susana Zabaleta han criticado abiertamente esta celebración, calificando de “barbaridad” que el público aplauda su regreso después de su papel como ex primera dama. Este choque de narrativas demuestra que el retorno de Rivera no puede ser visto como un simple evento de entretenimiento, sino como un suceso politizado que refleja la profunda división del público sobre su legado.
A lo largo de 2025, Angélica Rivera ha cultivado una imagen pública que va más allá de su actuación. Sus encuentros con celebridades como Lindsay Lohan y Jamie Lee Curtis han captado la atención mediática, al igual que sus elecciones de moda, descritas como “tendencia” al posar junto a su hija.
Este enfoque en la moda y el estilo de vida, junto con su deliberada decisión de evitar hablar sobre su pasado político durante las promociones de la serie, demuestra una estrategia para recuperar el control de su narrativa. Al centrarse en su faceta profesional y personal, busca consolidar su identidad como figura cultural y de entretenimiento, desvinculándose de la controversia que marcó sus años en la política.
El éxito de su serie y la aceptación de su nueva imagen determinarán el próximo capítulo de su carrera.