Por Natalia Alvarez Botero
La peri menopausia no llega de golpe ni avisa con una fecha exacta.
Llega en forma de cambios sutiles (y otros no tanto): más cansancio, emociones intensas, sueño irregular, grasa que se resiste, ansiedad que aparece “sin razón”.
No estás exagerando. No estás fallando.
Tu cuerpo está entrando en una nueva etapa hormonal.
Imagina que tus hormonas son un grupo de amigas que antes trabajaban en equipo sin que tú tuvieras que intervenir demasiado. Hoy siguen ahí… pero ya no funcionan en automático. Algunas llegan tarde, otras se van antes y varias necesitan más atención que nunca.
Ahora sí, hablemos de ellas:
Estrógeno
Es nuestra amiga estrella… y ahora tiene agenda impredecible.
Antes venía siempre. Ahora cae cuando quiere.
Empieza a subir y bajar sin aviso: algunos días te sientes radiante, otros más sensible.
Cómo cuidarla:
• Come suficiente proteína
• Entrena fuerza
• Prioriza grasas buenas (aguacate, aceite de oliva, pescado)
• Evita el exceso de alcohol y azúcar
• Ella ama el orden.
Progesterona
Esta es la amiga zen que empieza a desaparecer. Es la que tranquiliza… y ahora te deja en visto.
Baja antes que el estrógeno, por eso aumenta la ansiedad, se altera el sueño y aparece la irritabilidad.
Cómo cuidarla:
• Rutinas suaves (meditación, infusiones relajantes)
• Glicinato de magnesio
• No hagas más de lo que puedes
• No sobrecargues tu agenda
• Ella necesita calma.
Testosterona
La amiga fuerte… pero ahora necesita un empujón. Es la que sostenía tu fuerza, tu deseo y tu motivación. Empieza a estar más calladita y cae de forma progresiva.
Cómo cuidarla:
• Entrenamiento de fuerza (clave)
• Descansar adecuadamente
• Suplementos que apoyen la energía (como la creatina)
• Evita entrenar hasta quemarte
• Si la cuidas, te mantienes poderosa.
Cortisol
La amiga intensa, ahora con el volumen más alto.
Siempre fue protectora, pero ahora se alarma por cualquier cosa.
Estrés = cambios hormonales
Cambios hormonales = cortisol más sensible.
Cómo cuidarla:
• Dormir bien
• Manejar el estrés (respirar, hacer pausas, poner límites)
• No saltarte comidas
• Evitar entrenar en exceso (30 minutos bien hechos son suficientes)
• Si ella se calma, se calma todo el grupo.
Insulina
Esta es la amiga administradora… pero se distrae fácil.
Antes lo tenía todo bajo control, ahora se desordena con facilidad.
Mayor sensibilidad a subidas de azúcar, antojos y energía inestable.
Cómo cuidarla:
• Combina proteína y fibra en cada comida
• Muévete diariamente
• No vivas a punta de café
• Evita picos de azúcar aislados (procesados, picoteos constantes)
• Cuando ella está bien, tú también.

Quiero presentarme, soy Natalia Alvarez, Health Coach Certificada, y entiendo que la teoría puede ser diferente a la práctica.
Si sientes que necesitas una guía personalizada para transformar tu alimentación y encontrar el balance ideal, estoy aquí para ayudarte.
Te invito a que me escribas y agendes una consulta de cortesía conmigo directo a mi correo: natiab69@hotmail.com
Juntos, podemos crear un plan de coaching nutricional que se adapte a tu estilo de vida y te impulse hacia una salud más vibrante y consciente.